Menos de un año después de imponer elevados aranceles antidumping y antisubsidios a cuatro países del sudeste asiático, Estados Unidos ahora ha centrado su atención en India, Indonesia y Laos.
Esta vez, el espacio de "salto" disponible para las empresas fotovoltaicas chinas se ha visto severamente restringido.
El bloqueo se ha intensificado, con un incremento máximo del 143,3%
El 24 de febrero, hora local, el Departamento de Comercio de EE. UU. anunció la emisión de una resolución preliminar afirmativa sobre la imposición de derechos antidumping a las células fotovoltaicas de silicio cristalino procedentes de India, Indonesia y Laos. Este es otro intento de EE. UU. de invadir la cadena de suministro fotovoltaica de China, tras la imposición de elevados derechos antidumping dobles a Malasia, Camboya, Vietnam y Tailandia el año pasado.

Esta investigación fue iniciada por la American Solar Manufacturing and Trade Alliance en julio de 2025. Los miembros de esta alianza incluyen a Hanwha Qcells de Corea del Sur, First Solar de los Estados Unidos y Mission Solar de OCI Holdings.
Según los resultados de la decisión preliminar anunciados por el Departamento de Comercio de Estados Unidos, las tasas de derechos compensatorios para los tres países son las siguientes:

Estas son las tasas impositivas iniciales. La recaudación efectiva entrará en vigor tras la publicación del boletín oficial. La aduana exigirá inmediatamente a los importadores el pago de un depósito.
El cronograma de esta investigación es el siguiente:
Resolución prejudicial antisubvenciones: 24 de febrero de 2026 (concluida)
Resolución preliminar antidumping: prevista para el 21 de abril de 2026
Sentencia definitiva: prevista para el 3 de septiembre de 2026
Decisión final de la Comisión de Comercio Internacional: 19 de octubre de 2026
Recaudación final de impuestos: después del 19 de octubre
El aumento detrás de los datos
¿Por qué Estados Unidos eligió estos tres países? Los datos comerciales dan la respuesta.
Según las estadísticas del Departamento de Comercio de Estados Unidos, en 2025, India, Indonesia y Laos exportaron juntos productos solares por valor de aproximadamente 4.500 millones de dólares a Estados Unidos, lo que representa alrededor de dos tercios de las importaciones solares totales a Estados Unidos ese año.
Lo más sorprendente es el rápido aumento del volumen de las importaciones:
India: De aproximadamente 232 MW en 2022 a 2,29 GW en 2024, por un valor de casi 793 millones de dólares estadounidenses, un aumento de casi 9 veces
Indonesia: alcanzó 1,8 GW en 2024, con un valor aproximado de 416 millones de dólares estadounidenses.
Laos: De casi ninguna exportación en 2022 a 1,9 GW en 2024, por un valor aproximado de 336 millones de dólares estadounidenses
Este rápido aumento se convierte en el motivo de la investigación estadounidense. La Alianza de Fabricación y Comercio Solar de EE. UU., que presentó la solicitud, señaló en el documento que esto indica claramente que estos productos importados se están transportando apresuradamente a Estados Unidos para evadir la imposición de impuestos antidumping y antisubvenciones.
El cerco desde el Sudeste Asiático hasta el Sur de Asia
Para entender este incidente es necesario remontarse a la evolución de la política comercial de Estados Unidos hacia China en el campo de los productos fotovoltaicos.
Primera etapa: Bloqueo directo a China (2012-2015). Debido al efecto combinado de los derechos antidumping, los aranceles 201 y 301, la tasa impositiva para los productos fotovoltaicos de producción china superó el 109%, y prácticamente dejaron de exportarse directamente a Estados Unidos. Tras dos rondas de medidas antidumping en 2012 y 2015, las empresas chinas comenzaron a exportar a Estados Unidos a través del Sudeste Asiático.
Segunda etapa: Contención del Sudeste Asiático (2024-2025). En 2025, Estados Unidos impuso elevados aranceles antidumping a los productos fotovoltaicos de Malasia, Camboya, Vietnam y Tailandia, alcanzando la tasa impositiva más alta un asombroso 3521,14 %. Los canales de exportación a Estados Unidos desde el Sudeste Asiático quedaron prácticamente bloqueados.
Tercera etapa: Apuntar al sur de Asia y nuevas bases en el sudeste asiático (2026) Esta imposición fiscal a India, Indonesia y Laos marca que EE.UU. ampliará el bloqueo a otros países asiáticos donde las empresas chinas podrán transferir su capacidad de producción.
Tras la imposición de altos aranceles por parte de Estados Unidos a los cuatro países del Sudeste Asiático, algunos desarrolladores han optado por comprar componentes de estos países, según Bloomberg New Energy Finance. En el primer semestre de 2025, India, Indonesia y Laos representaron conjuntamente el 57 % de las importaciones de módulos solares de Estados Unidos.
¿Cuál es el camino futuro de la industria fotovoltaica de China?
Esta decisión inicial de Estados Unidos sobre los impuestos antisubvenciones contra los tres países indica que el margen para eludir los aranceles se ha reducido por completo. Desde el Sudeste Asiático hasta el Sur de Asia, desde Indonesia hasta Laos, Estados Unidos está formando una red de bloqueo que abarca toda Asia.
Cualquier transferencia de capacidad con antecedentes chinos puede convertirse en el objetivo de la siguiente ronda de investigación.
La salida para las empresas chinas reside en un diseño verdaderamente globalizado. La simple reorientación hacia la exportación ya no es sostenible. La verdadera solución reside en lograr la integración con el mercado local mediante medios como la concesión de licencias tecnológicas, el establecimiento de fábricas conjuntas y la localización de la cadena de suministro local.
Los impuestos antisubvenciones impuestos por Estados Unidos a India, Indonesia y Laos representan nuevos desafíos que las empresas fotovoltaicas chinas deben afrontar en su proceso de globalización. Para la industria fotovoltaica china, el verdadero desafío no reside en el nivel de aranceles en un momento dado o en un lugar específico, sino en una prueba rigurosa de la resiliencia de la cadena industrial.