El impacto de la situación en Oriente Medio sobre la cadena de suministro de materiales para baterías de litio se está extendiendo gradualmente.
Inicialmente desencadenado por fuertes fluctuaciones en los mercados de petróleo y gas, este efecto se ha extendido a las materias primas químicas, los productos intermedios químicos del fósforo y los materiales de los electrodos, tanto positivos como negativos. A partir del 18 de marzo, esta transmisión ha dejado de ser una mera especulación.
Los datos de diversas instituciones del mercado indican que, desde marzo, los precios de los disolventes electrolíticos han aumentado significativamente, y algunas variedades han experimentado incrementos mensuales superiores al 20%.
Además, el coque de aguja, materia prima para electrodos negativos, ha experimentado aumentos de precio localizados. Los precios del azufre y del ácido fosfórico en la fuente de fósforo siguen subiendo, lo que comienza a trasladar la presión sobre los costos al fosfato de hierro y al fosfato de hierro y litio.