La refrigeración líquida reduce la temperatura interna del equipo mediante la circulación de un refrigerante líquido, lo que requiere que los componentes generadores de calor mantengan un buen contacto con el disipador de calor. El proceso de intercambio de calor en los sistemas de refrigeración líquida disipa el calor al exterior a través de un enfriador de líquido. Dado que el equipo contiene líquido, los sistemas de refrigeración líquida pueden proporcionar un nivel de protección relativamente alto.
¿Cómo funciona?
1. La batería de almacenamiento de energía genera calor durante su funcionamiento.
2. El refrigerante absorbe el calor de la batería a través de placas de enfriamiento y circula mediante una bomba de agua.
3. El refrigerante calentado fluye a través del evaporador, donde transfiere calor al refrigerante haciendo que este se evapore.
4. El refrigerante se comprime y entra en el condensador, donde libera calor al ambiente intercambiando calor con el aire.
5. El refrigerante condensado pasa por la válvula de expansión y regresa al evaporador, iniciando un nuevo ciclo.
Ventajas
1. El enfriamiento líquido facilita una disipación de calor más uniforme y eficiente, lo que lo hace especialmente adecuado para escenarios operativos de alta potencia.
2.Una distribución uniforme de la temperatura puede mejorar significativamente la vida útil del ciclo de la batería.
3. El enfriamiento líquido suprime eficazmente la propagación del desequilibrio térmico de la batería, lo que reduce los riesgos de seguridad.
4. Los sistemas refrigerados por líquido suelen funcionar de forma más silenciosa que los sistemas refrigerados por aire.
5. La alta eficiencia de disipación de calor ayuda a reducir el impacto ambiental de los sistemas de almacenamiento de energía. Por ejemplo, Sistema de almacenamiento de energía refrigerado por líquido Greensun de 125 kW/261 kWh ocupa sólo 1,68 m², ahorrando así un espacio considerable.